Baja del Lago Caburgua

Son preocupantes las imágenes que se han reproducido en los últimos años y que muestran al Lago Caburgua con niveles de agua en extremo bajos. Y si bien el lago históricamente ha presentado subidas y bajadas (así lo expone la tradición oral); lo de esta década ha sido permanente y con pocas luces de recuperación por ahora.

Sobre las razones se habla de, a lo menos, tres: la sequía que ha golpeado a esta parte del mundo, desviaciones de cursos de aguas que alimentaban al Caburgua y hasta una fisura generada por el mega terremoto de 2010 que hace que el lago pierda agua.

El punto es que ya el 2017 el tema se tomó por algunos días la agenda pública y las autoridades reaccionaron como suelen hacerlo: anunciaron estudios y la creación de una mesa técnica que investigue las razones de la baja. Pero, tal como suele suceder, cuando las cámaras se apagaron y el interés periodístico decreció, la mesa se diluyó y quedó en nada.

Por lo mismo desde esta redacción valoramos el anuncio realizado por la municipalidad de oficiar a la seremi de Medio Ambiente para que reactive, junto a la Dirección General de Aguas (DGA), la famosa y diluida mesa técnica por el Lago Caburgua. Es una buena iniciativa, aunque esta vez esperamos que la reactivación implique un trabajo permanente y podemos entender, con base científica y técnica, qué es lo que en verdad pasa con este hermoso lago y una de las principales fuentes de atracción turística de nuestra zona. Por el bien de todos, es necesario llegar al fondo de este problema.