Transparencia en resolución del casino

El pasado 18 de noviembre se llevó a cabo la reunión del consejo asesor de la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) para definir la situación del casino Enjoy en Pucón. El encuentro tenía como objetivo específico volver a revisar la propuesta de cambios que la empresa propuso para su proyecto en la comuna. Y luego de un primer rechazo en junio, la instancia resultaba clave para definir el futuro del proyecto que debe estar, por contrato de licitación, operativo a partir del mes de abril del próximo año. Es decir, en cortos cinco meses más.

Pero transcurridos 15 días de la reunión, en la que participaron personeros relevantes del Gobierno, aún no sabemos oficialmente lo que sucedió en ese encuentro. Es decir, ni la municipalidad local, ni la comunidad y sus organizaciones tienen idea alguna de lo que se acordó en la instancia y si el casino cuenta con la aprobación o no para seguir adelante. Y el tema no es menor al tomar en cuenta que es mucho lo que está en juego; partiendo por los más de tres mil millones de pesos que debe pagar anualmente la empresa a la municipalidad una vez que esté en funcionamiento la nueva licitación. Eso, sin contar el interés general que el proyecto ha levantado por el impacto que tendrá en nuestra golpeada economía local.

Desde la SCJ han señalado que no emitirán alguna información oficial hasta que el acta esté redactada y oficializada. Y más allá de lo bien que puede sonar lo anterior; en los hechos, la falta de información solo pone más bombas a la ya golpeada transparencia de la licitación y agrega más cuestionamientos a la superintendencia de casinos; organismo que ha estado en entredicho permanente, incluyendo complejas sesiones en una comisión investigadora de la Cámara de Diputados.

Por todo lo anterior es que desde esta redacción pedimos y también exigimos que la información sea conocida íntegramente a la brevedad. Nuestra comunidad no soporta más incertidumbre en un tema relevante y trascendental en nuestro futuro desarrollo turístico. No hacerlo es nadar a contracorriente y ensuciar un proceso que pareciera tiene fallas de origen y estructurales. Pucón no merece seguir siendo maltratado en este tema. No más.