Crisis en la salud municipal: directora dice que el alcalde no la apoyó y anuncia decisión de dejar el cargo

Vivianne Galle aseguró que el freno a su intención de contratar a plazo fijo a un profesional técnico para su equipo fue la “gota que rebalsó el vaso” y culpó al administrador y a la jefa de finanzas de entrabar los procesos. Funcionarios leyeron una dura carta en el concejo del martes pasado.

Por Rodrigo Vergara

En su momento pareció una solicitud más que no prosperó de las muchas que llegan a la mesa del concejo municipal. Pero no fue así. La decisión de los concejales y del alcalde, Carlos Barra, de frenar la petición del Departamento de Salud local sobre un aporte presupuestario extra para 13 funcionarios, que hacen la ronda médica rural y para el ingeniero Roberto Hueche; gatilló un conflicto que, por ahora, tiene a la directora de la división, Vivianne Galle, con un pie fuera de la municipalidad. Y más que con un pie, casi con los dos, ya que reconoció a La Voz… que se encuentra buscando trabajo para poder irse de la jefatura en la que lleva casi tres años. “Estoy decidida a irme”, dijo a este medio la administradora pública de profesión, quien llegó a ocupar el cargo que se adjudicó en un concurso público en octubre de 2015.

La génesis del conflicto estuvo en el concejo municipal del pasado martes siete de agosto. En esa oportunidad, el subdirector de Salud, Hernán Raasch, se presentó ante el concejo pleno para solicitar la aplicación del artículo 45 de la ley que regula la atención primaria de salud. En pocas palabras, este artículo permite una asignación extra de recursos. Siempre de carácter transitorio. El artículo aclara que puede otorgarse a una parte o la totalidad de los funcionarios del departamento. Siempre, eso sí, con la aprobación del concejo municipal y de acuerdo a la disponibilidad presupuestaria. El punto es que en la sesión del concejo de ese martes siete de agosto, esta solicitud no contó con la luz verde de los ediles y en particular del alcalde, quien por sugerencia del director de control, Walter Carter, decidió darle una vuelta más al tema. “Ante todo debe verse el ámbito de la legalidad con respecto a esto. La voluntad no pasa por hacerlo como uno quiere”, fueron sus palabras en la sesión.

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El tema, obviamente, no cayó bien en la mayoría de los directivos de la salud municipalizada local. La idea, según se comentó posteriormente, era que Hueche entre al sistema de contrato a plazo fijo (contrata) y así poder tener responsabilidad administrativa (como funcionario a honorarios no la tenía). El problema era que al pasar al nuevo tipo de relación contractual, dejaba de recibir el dinero que le era cancelado mes a mes por sus servicios ($1.499.999 según lo publicado en la web de transparencia), ya que debía ser contratado en un grado 15 con un sueldo de $983.689. Es decir, para suplir lo faltante, las autoridades de Salud plantearon la posibilidad de aplicar el artículo 45 de la Ley que los regula y liberar así fondos para Hueche y, de paso, a otros 13 funcionarios a cargo de las rondas médicas rurales, quienes aspiran a un aumento de remuneraciones. En este último caso, eran dineros que fluctuaban entre $80 mil y $100 mil mensuales para cada uno, dependiendo de la actividad.

Así las cosas, y con la imposibilidad de materializar el ingreso de recursos en una primera instancia, comenzó a gestarse un movimiento al interior del departamento de Salud que eclosionó en el último concejo municipal del martes 14 de agosto. En esa oportunidad la odontóloga Dennisse Zavaroni, junto a Hernán Raasch y al presidente del Consejo de Desarrollo Local (CODELO) de la salud primaria, Jorge Castellán, se presentaron ante los ediles y la doctora Zavaroni leyó una dura carta. La misiva (que dejamos al final de esta nota), enumera una serie de logros que, según ellos, ha conseguido la administración de salud liderada por Vivianne Galle, entre ellos la gestión para los recursos finales para la construcción del moderno Centro de Salud Familiar (Cesfam) recientemente inaugurado y una serie de programas como el monitoreo de pacientes crónicos a distancia, el que fue lanzado por el ministro de Salud, Emilio Santelices.

Pero además de los logros, la carta leída a viva voz delante de los concejales, el alcalde y el público presentetraía duras críticas y acusaciones en contra de tres departamentos municipales: administración, finanzas y dirección de obras. En términos políticos, fue una bomba que le hicieron explotar al alcalde, a los concejales y a sus directores de confianza. En lo concreto acusaron lentitud en los procesos, falta de apoyo de la administración municipal, tardanza de pagos y una serie de hechos graves.

“Lo anterior viene a ratificarse cuando en el concejo pasado se ha puesto en duda la legalidad de los artículos 45 solicitados por el departamento de Salud, aún cuando se contaba con el apoyo del concejo y se tenían respaldos firmes de la legalidad del proceso, exponiendo al departamento de Salud al juicio público siendo que no existían pruebas fehacientes de los directivos que interrumpieron el proceso”, expresaba la misiva en uno de sus últimos párrafos.

Las molestia del alcalde Barra era evidente y la expresó con una frase lapidaria: “Es una bajeza”. En tanto la secretaria municipal, Gladiela Matus, le pidió la carta a los funcionarios que estaban exponiendo para acotarla y dejarla incluida en el acta de la sesión y luego de recibirla aclaró que el documento estaba sin firmar. “Si quiere se la firmamos aquí mismo”, fue la seca respuesta de los funcionarios.

Un problema mayor

Pero los efectos de la crisis van más allá del freno a la contratación de Hueche o la dura carta que molestó al alcalde y, probablemente, también a los directores aludidos. Esto, porque durante la tarde del martes La Voz… contactó a la directora Vivianne Galle, quien más allá de cuadrarse con la carta leída por los funcionarios, acusó que no sintió el apoyo del alcalde y que, por lo mismo, la decisión de marcharse del cargo está tomada. Asegura que Barra sí había mostrado apoyo a la iniciativa y que se lo manifestó el día siguiente de la venida del ministro Santelices el pasado 24 de julio, en un desayuno que tuvieron junto al edil.

“Con el alcalde habíamos hablado estos temas y el alcalde dijo ‘pleno apoyo para ustedes’. Pero ese día (del concejo del siete de agosto) durante la tarde cuando llegué a la oficina me dicen que nos fue mal. Esto estaba concertado (la negativa) porque si se fija el administrador municipal (Rodrigo Ortiz) sacó hasta un dictamen. ¿Cómo saca un dictamen si ellos no se conoce ni las leyes de ellos y se van a conocer las nuestras que son distintas?”, dijo molesta la jefa de la salud Municipal.

Ella cuenta que al revisar el video de la sesión del concejo del siete de agosto se aprecia, según ella, que fue el mismo alcalde Barra quien negó el apoyo. “Veo el video y ¡oh, sorpresa! El problema había sido el alcalde. El alcalde que me había ofrecido apoyo. Que el día del desayuno había dicho que éramos el mejor equipo de la municipalidad que ojalá que él pudiera tener un equipo así, que Salud era maravilloso. Me ofreció el oro y el moro. Entonces cuando yo veo esto, la desilusión para mí fue horrible”, aseguró y luego agregó: “La verdad es que yo he tenido muchos impases con los directores municipales, exceptuando el de Dideco y el Coordinador de Deportes y la secretaria del alcalde que es un siete. Y que gracias a ella yo he podido hacer parte de mi gestión”.

El mayor problema que acusa la directora Galle es que, según ella, el alcalde Barra pudo zanjar la situación de otra forma. Es decir, ella consideraba que la autoridad debió analizar el tema de la legalidad antes, ya que era un tema que se manejaba con anterioridad y, aunque hubiese demorado un poco más, ir con el asunto definido en el fondo y en la forma al concejo municipal: “Por qué no me llamó y me dijo que ‘paremos esto una semana, lo revisamos con mi equipo y lo presentamos la otra semana’ y tan amigos como siempre. Pero qué hizo él, nos deleznó públicamente diciendo que estábamos presentando algo ilegal”.

Esta última situación, según Vivianne Galle, hizo que el tema para ella estuviese en un extremo donde cree que es mejor irse. Así las cosas, cuenta que llamó a la directiva de la Asociación de Funcionarios de la Salud Municipal (AFUSAM) para comunicarles que planeaba dejar el cargo.

“Cuando vi que mi líder, el que me tenía que apoyar echó la cuestión para atrás, fue la última gotita que rebalsó el vaso”, sostuvo y agregó: “Cuando vi el video llamé a la AFUSAM y les dije ‘hasta aquí no más llego’. Yo voy a buscar trabajo para irme. Cuando tenga ‘pega’ me voy. Esa es la situación. Estoy decidida a irme. Si tu jefe no te apoya y te saca el piso es imposible trabajar”.

Sobre el por qué no renunciar como un gesto político duro y de ahí reinsertarse laboralmente, explicó: “Uno tiene que pensar en uno, porque nadie piensa en tí y yo necesito el sueldo para vivir”.

Vivianne Galle, quien anteriormente se desempeñó en un cargo similar en la municipalidad de Providencia, aclaró que no tiene mayor interés en hablar con el alcalde y tratar de revertir la situación: “Tal como habló de que esto era ‘una bajeza’ yo siento que él no respeta su palabra”.

Asegura que la única forma de que se podría revertir la situación es, lisa y llanamente, que se vayan de la municipalidad el administrador municipal, Rodrigo Ortiz, y la directora de finanzas, María Victoria Román. “El costo pasaría porque se fuera el administrador municipal y la directora de Administración y Finanzas que son las personas que entraban todos los procedimientos municipales y no solamente míos”, espetó. Y aseguró que todas las cifras de su gestión la avalan, pese a las trabas que dice encontrar en las acciones que lleva a cabo.

Consultado el alcalde Carlos Barra sobre el tema, señaló que ella no le ha comunicado ninguna decisión sobre el asunto, ni le ha pedido audiencia, pero que de hacer efectiva la decisión de irse lo sentiría mucho, porque la considera una buena funcionaria.

Haga click acá y conozca la dura carta que los funcionaros leyeron ante el concejo municipal.