Caso Enjoy y autoridades

*Por Daniela García Mintz

En Pucón aún quedan relaciones de poder que, sin desalentarnos, nos obligan actuar. El caso Enjoy es una de ellas. Muchos hemos seguido y revisado el desprolijo proceso, mientras las estructuras de metal, donde antes hubo un bosque de ulmos y luego un hotel 5 estrellas, siguen montándose sobre juicios, preguntas e incluso rechazos; pero sólidas en su confianza en que la relación histórica, el dinero, la anticuada normativa y los vínculos políticos serán más fuerte.

En lo personal no espero nada de Enjoy. Es una empresa que genera millones y que, entre otras cosas, vive de la insatisfacción humana y la ludopatía. Pero sí espero todo de las instituciones del Estado. El Estado tiene la obligación de velar por el bien común y los municipios deben ser los primeros en hacer esto. Si el caso no le compete al municipio,  éste debe asegurarse que la entidad de Estado (en este caso SCJ) cumpla con su rol y debe alzar la voz para proteger su comuna con miras a un buen futuro para todos.

Luego de la visita de Enjoy al concejo municipal quedó claro que la relación histórica de la empresa con el municipio pesaba mucho. La conversación gravitaba más hacia el pasado que al futuro (que es lo que más nos preocupa). Enjoy fue explícito en decir que ellos se atienen a las normas; pero ¿quién cuida las normas? ¿Quién asume la responsabilidad de cuidarnos? ¿De cuidar el territorio? ¿Quiénes han sido electos para defender el territorio antes las amenazas? Si no nos cuidan ante un casino, ¿nos sabrán cuidar ante las inmobiliarias? ¿Se atreverán a darle la pelea a la minería? ¿Asegurarnos ante la crisis hídrica? Esperemos que el proceso de Enjoy no sea precedente y que la resolución de la SCJ nos deje esperanzados y no furiosos.

Luego de la visita de los muy amables y bien preparados representantes de la empresa se sembró una gran y peligrosa interrogante: ¿qué pasa con las patentes de alcoholes? ¿Más de diez años renovando una patente que por normativa solo puede darse una vez por un máximo de 6 meses? Esto es una ventana abismante hacia lo que puede ser gravísimo. Una historia que huele mal pero aún no ha terminado de desentrañarse. El caso Enjoy nos revela una vez más que debemos informarnos y participar para elegir representantes que gestionen nuestra sociedad bajo el prisma del servicio y el bien común, con transparencia y ética impecable.

*Daniela García Mintz es concejala electa en un cupo del PPD en Pucón.