Desembocadura del Río Plata: una playa con peligro de muerte

Lugar donde el domingo falleció un turista no está habilitado, pero no hay letreros que lo indiquen. Sólo hay una concesión a un privado para que use el sitio sólo para asolearse. Con todo, una gran cantidad de personas se dan cita en el sitio los calurosos días de verano.

Durante la mañana del lunes nuevamente había gente disfrutando de la playa y del baño.

Quienes vieron la escena, dicen que el situación era conmovedora. La esposa en shock, la niña sin parar de llorar, y el hijo de 14 años preguntando “por qué”.  Todo esto durante la tarde del domingo cuando la tragedia se desató en el sector de la desembocadura del Río Plata, en la costa nororiental del Lago Villarrica. Luis Armando Ortiz Parraguez (53) moría, en medio de sus vacaciones, luego de rescatar a sus dos hijos en una playa catalogada como “no apta” para el baño.

Luego de conocida la noticia, las redes sociales locales levantaron la información del letrero que alertaba la prohibición de baño fue arrancado de su lugar y que sólo quedaban los soportes. Es decir, no había ninguna alerta para que la gente no se bañe en un lugar que históricamente ha cobrado vidas. Esto por las corrientes de los ríos que suelen arrastrar a los bañistas y hacen dificultoso el nado y la salida a flote. Por lo mismo un equipo de La Voz…, estuvo el día después del accidente y pudo comprobar varios elementos que hacen de este concurrido lugar una playa prácticamente en tierra de nadie y con un alto peligro de muerte si es que se usan sus aguas.

En primer lugar, efectivamente, en el lugar donde alguna vez hubo un letrero que prohibía el baño, sólo quedan los dos mástiles que lo sostenían. De la señalética nada. Quien da ciertas luces de esto es el administrador del Parque Residencial Río Plata, Mauricio Oyarzo, quien señala que el letrero fue arrancado por el mismo lago en una de sus subidas en invierno. “Yo lo encontré en el suelo (semi destruido) y lo guardé en una bodega”, dice y agrega que él mismo dio aviso a la municipalidad para que se repusiera. Consultado en la administración pública local sostienen que no registran comunicación alguna de Oyarzo o cualquier otra persona en este sentido. Señalan, además, que ellos instalaron dos letreros de prohibición, pero que no saben el por qué ya no están. Por último, explican, que es complejo que puedan hacerse cargo de la seguridad del lugar, ya que para acceder por tierra deben atravesar un predio particular.

No es lo único, el mismo Parque Residencial Río Plata tiene una concesión de un sector de la playa, pero sólo para tomar sol y no para bañarse. De hecho, en la visita de este medio al sector, se podía apreciar una zona de reposeras y quitasoles y a varias personas disfrutando del lugar. Eso sí, había unas boyas a pocos metros de la orilla hacia el interior del lago que podrían tomarse como una zona de baño. Oyarzo explica que las puso por seguridad por si alguien se metía al agua y el objetivo era impedirles el paso más adentro. Entendía, por cierto, que esos elementos podrían confundir a la gente.

El capitán de puerto de La Armada, Héctor Rojas, dice a La Voz… que oficiarán a la municipalidad para que reponga la señalética del prohibido el baño; además que ellos reforzarán las rondas que hacen diariamente en el sector. “Esta es una playa no apta para el baño. Y, aunque la frecuenta mucha gente, no se cumplen con las medidas mínimas que tiene que tener una playa. Este es un lugar donde hay mucha corriente y además no tiene salvavidas y no está señalizado. Es una playa solamente para tomar sol”, explica el capitán Rojas, quien aprovecha el espacio para hacer un llamado para que los usuarios locales y turistas sólo ocupen las playas habilitadas.

Desde la municipalidad sostienen que todas las playas habilitadas cuentan con salvavidas municipales o particulares (pagados por un concesionario).