Consulta por la doble vía Freire – Villarrica

Desde que se conoció el proyecto denominado Ruta del Villarrica que planea unir Freire con Pucón en una doble vía de un poco más de 86 Kms., se conocieron voces que apuntaban siempre a bajar la sola idea de diseñar una autopista que elimine los problemas de congestión y aminore la cantidad de accidentes, principalmente, en el tramo Freire – Villarrica el que podría denominarse “ruta de la muerte” sin temor a quedarse corto. Al menos así lo indican las estadísticas que hablan de 456 accidentes y 34 fallecidos entre 2015 y 2021. 

Pero los opositores a la idea de la doble vía han argumentado con una serie de elementos de carácter étnico, ambientales, turísticos e, incluso, geopolíticos (hay gente que acusaba una especie de problema geopolítico por la supuesta entrega de espacio al Estado colombiano, solo porque la empresa que planeaba la construcción tenía como parte de sus inversores a dicho país). Todos ellos buscaron y buscan restar legitimidad a una idea que, entendemos, es necesaria y trascendental para el desarrollo de nuestra zona. La verdad es que el corredor lacustre no da más en congestión y carga ocupacional y la doble vía es un buen comienzo para que el sistema se pueda relajar y trazar lo que serán las nuevas vialidades como la ruta por la ribera norte del Villarrica y la necesaria doble vía entre Pucón y el cruce a Curarrehue. 

Es en ese contexto que aparece la idea surgida desde la gobernación liderada por Luciano Rivas de replicar el modelo de consulta ciudadana ya realizado por el estado de excepción en el denominado “conflicto mapuche”. Y lo que pareciera algo bueno, como es consultar a la ciudadanía, poco a poco se ha ido enredando y han surgido críticas justificadas en torno a la metodología (como la de la concejal Daniela García) y, principalmente, a la falta de información. Y sobre todo esto último es clave y fue la misma Cámara Chilena de la Construcción la que hizo pública sus quejas y le apuntó, al igual que el edil RN Cristian Hernández, a que la gente debería estar informada del proyecto en su totalidad antes de votar.

Ahora, cuando faltan horas (esta editorial se escribe el jueves) para que la consulta entre en rigor, ya no es mucho lo que se puede hacer en torno a transparentar la información. De hecho, nuestro medio maneja antecedentes que ya publicamos, pero son de hace cuatro años. Y bastante agua ha pasado debajo del puente en este tema. El llamado es a las autoridades, partiendo por el gobernador Rivas, a ser un poco más claros en torno a lo que se quiere comunicar. Sin dudas él ha dado muestras de manejar la información de manera estratégica, ya que ha demostrado ser un buen político; pero en esta oportunidad el desempeño ha sido algo débil en esa área. Y el tema no es menor, porque no vaya a ser que un proyecto tan trascendente y necesario se caiga por un mal manejo. El daño sería enorme.