Nueva tienda Tricot Pucón: ¿el fin justifica los medios?

Señor Director: 

Ya más tranquilo después de una gran temporada para la mayoría de los que trabajamos en la comuna, me doy el tiempo de compartir algo en su diario.

Hace ya unos meses, en el centro de la ciudad, veíamos como se levantaba una nueva construcción aledaña al estacionamiento de supermercados Eltit, con siempre la idea de esa incertidumbre que causa ver como van tomando formas las arquitecturas en el momento de su desarrollo.

Pues bien, según pasaban los días y las semanas  veíamos este especie de cajón que iba levantándose sin ningún tipo de arquitectura que fuese acompañada por la posición estratégica pegado al estacionamiento que iba, sin dudas, a quedar expuesto a la vista, dada la condición de estar aledaño de un sitio abierto. Pero ojo, siempre con la esperanza de que en algún momento esto florecería pensando en que los dueños del inmueble, aconsejados por sus arquitectos, querrían sorprender a los habitantes y visitantes de la comuna, amén de generar fidelización de su marca con una obra que va acorde con la imagen destino turístico que busca y predica esta comuna.

Hoy, pasando por el lugar, y luego de reflexionar unos minutos, me llené de angustia y algo de rabia, pues luego de tantos años de crear un “estilo de villa de montaña” para ganarnos la admiración de los que nos visitan, y el orgullo de los propios habitantes, a través de la ordenanza que logramos en conjunto con la municipalidad, los gremios y personas civiles,  el compuesto de madera y piedras en un porcentaje mínimo para generar este cuadro.

Para contextualizar quién es Tricot en Chile, puedo contarles que es una cadena con más de 100 tiendas a lo largo del país, generando una venta de $156 mil millones en el año 2019 ( datos memoria anual 2020), con un directorio permanente de 10 personas muy calificadas que en su conjunto reciben $533 millones al año como dieta, lo cual no es menor para una empresa de esta categoría, además de contrataciones de profesionales como abogados, consultores etc, que es de suponer  que habrán varios estudios de arquitectura, no lo mencionan, pero es de suponer, sean capaces de construir semejante galpón con sabor a nada.

Podemos deducir, y es posible que ellos en respuesta a esta carta, digan que efectivamente sus directores están para hacer más rentable y próspero el negocio, pero la pregunta es: ¿será necesario “sacrificar” una comuna que ha llegado a posicionarse como el mejor destino turístico de Chile por economizar unas cuantas monedas? ¿Habrán aprendido la lección de algunas de las cosas que gatillo lo ocurrido en octubre del 2019?

Les dejo estas preguntas que me hago en lo más íntimo de mi pensar.

Atentamente.

Eugenio Benavente.