El peligro del populismo ¿qué hacemos en Pucón?

*Por Daniela García M.

Sabemos que la clase política con sus partidos y fórmulas  está desgastada y que las instituciones no cuentan con la indispensable confianza ciudadana. Esto es un caldo de cultivo para el “populismo”, fenómeno que responde a las transformaciones sociales del presente: la crisis de la democracia representativa, la crisis de las instituciones y la irrupción de las redes sociales.

Si estas son las nuevas formas de hacer política la pregunta es:  ¿cómo se prepara Pucón? Un primer paso es aprender a identificar el populismo, sus características principales. Entre ellas, que apela a los sentimientos y pasiones del elector y propone medidas que encandilan a sus públicos simplificando los desafíos. En la comuna el discurso simplificador pide más de todo: más planificación, más policías, más fiscalización, mejores caminos etc. Todo esto sin decir cómo se va a hacer, qué causa los fenómenos, ni cómo se previenen los mismos. Es decir, mucho ruido y pocas nueces.

Otra característica del populismo es que fomenta el miedo y la inseguridad a partir de relatos negativos de un “otro” ya sean minorías étnicas, feministas, personas LGBTBIQ+ o migrantes. Y este sí es un clásico de todos los tiempos: dividirnos entre puconinos y afuerinos. Esto se combina con otra de las característica del populismo, el que asume que representa la “voluntad del pueblo” como el fundamento último de legitimidad política, pero no define qué es “el pueblo”. Solo construye una narrativa que busca identificación a cualquier precio.

El riesgo inminente  de los populistas es que son liderazgos inefectivos, poco coherentes,  impredecibles, mediáticos y de débil ética. Afortunadamente en nuestra comuna tenemos ventajas muy importantes para prevenir el populismo que arriesga la gobernanza y la capacidad de gestionar el territorio de manera democrática, responsable y participativa.

En 2020, una encuesta del partido demócrata de US encontró que “votantes socialmente desconectados eran más propensos a votar por el populismo de Trump que aquellos con redes personales más sólidas” y sugiere que este es un fenómeno mundial.

La gente que está socialmente desconectada es más probable que apoye candidatos populistas o partidos radicales, en cualquier lado del espectro político. Este  es nuestro gran antídoto al populismo, porque en toda su diversidad, nuestro tejido social aún tiene elasticidad, fortaleza y vitalidad. La noción de comunidad está presente en los muchos y diversos grupos que componen la gran comunidad puconina. 

El punto es que porque el discurso populista que nos divide nos debilita, debemos tomarnos de las manos y reconocernos como personas que han nacido o llegado aquí por diferentes motivos, pero que elegimos quedarnos. La sensación de pertinencia nos invita a hacernos partícipes de la vida cívica. La organización social,  ya sea cultural, política, escolar, deportiva, juntas de vecinos, adulto mayor, jóvenes, etc todo lo que nos haga encontrarnos, escucharnos, conversar y establecer confianzas nos hará una sociedad más fuerte, responsable y comprometida a la hora de votar y de trabajar por el Pucón que genuinamente somos y que queremos construir.

*Daniela García M. es concejala de Pucón.